jueves, 3 de diciembre de 2009



Ya esto pasa más allá de los días que marca el calendario, las horas que pueden contarse desde que comencé a sentirlo, algo que cuando quiero escribirlo me cuesta encontrar las palabras que expresan eso que me pasa. Cuando no importa si el día está soleado, o si hay una tormenta que te llena los ojos de arena y no podés dar un paso sin decir: -Hasta acá llegamos, peguemos la vuelta. Porque no hay necesidad de pegar la vuelta en esto, no hay necesidad de buscar una "razón" para terminar lo que comenzó. Cuando sentis que las horas junto a esa persona valen siempre la pena, que siempre terminas sintiéndote mejor que cuando llegaste, cuando de repente el reloj tiene manos que pasan a la velocidad de la luz; y terminás diciendo: " No puede ser, ¿Ya? ". Esas son las señales para darte cuenta de que no podés vivir sin esa persona, que cuando te falta aparece siempre en algún momento de tu imaginación, en tu inconciente, en tus sueños. Y desvanecés cuando sentís que todo acaba, que terminantemente la relación "no da más", y ahí comenzás a darte cuenta de lo mucho que te importaba, y lo mucho que significaba para tu vida. Creo que ya no puedo imaginar una vida sin él, ya está grabado en mi corazón y en mi mente, y no hay ya un motivo que pueda alejarme de este sentimiento.

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